Wednesday, February 15, 2006

Todo tiene un comienzo..

I
En el hermoso mundo de Ulam-Dam, bajo su cielo rojo de estrellas plateadas y oro vivía un niño. Ese niño no era un niño como los otros, era único, era tan especial como el sol azulado de Ulam-Dam; tan especial como el río de esperanza que recorría su país, el dorado país de Rumpantel… Pero él no lo sabía, Destino no sabía lo especial que era, y tampoco lo sabían los que lo rodeaban. Era pequeño de estatura, de ojos negros tan profundos como la luna oscura de su país, su rostro era puro y su expresión era siempre nostálgica. No hablaba mucho pero cuando lo hacía todos escuchaban sin excepción. Su cuerpo era fuerte y bien proporcionado y lo único destacable era un lunar o una marca en forma de estrella que tenía en el corazón. Su madre cuando lo bañaba en sus primeros años de luz, al observar esta marca le pareció algo fea y un tanto vulgar para gente de tan noble estirpe como la de su familia, que según su abuela descendían directamente del gran General Victoriano Justo, héroe de la Guerra de las 9 lunas de Ulam-Dam. Donde había peleado por su país en contra de los detestables y traicioneros vecinos de los países de Brascania, Zeladonia y Creptonos.
Pues era costumbre en Ulam-Dam el sólo pelear con quien está cerca de ti. Así, a pesar de que la guerra incluía todos los países del mundo, el conflicto no era generalizado sino que se limitaba a la guerra de un país con todos los que le rodeaba.
La madre de Destino, pensaba que seguramente esa marca, su hijo la había heredado de su padre, que tenía de noble en su sangre lo que tenía su perro de gato. Como se lamentaba la madre de Destino, de haberse tenido que casar con un hombre tan pobre como era el honesto Prideolmo, pero en su aldea no había mejor partido que él, pues si él era pobre todos los demás eran miserables. De todas maneras Pena siempre pensó que ella con su belleza y abolengo hubiera podido ser la esposa del mismísimo príncipe Idioto Corruptus del Verde Imperio de la Luna de Rumpantel.

Destino creció así, oyendo las historias de su madre sobre su gran ancestro el General Victoriano, sobre sus heroicas batallas y como había asesinado él personalmente y sin ayuda de ningún tipo, a toda una aldea de Zeladonia usando solamente un puñal y un garrote. De cómo el general volvió a Rumpantel con la cabeza del más grande enemigo del Imperio, Wisdomoro Libertoso, el más peligroso criminal de Rumpentel que luego de haber declarado que la Guerra era un invento del rey Maquías Velos (fundador de la Dinastía de los Tyrranus, y bisabuelo del Príncipe Idioto) y que no había razón para la muerte de tantos Rumpantelianos, había escapado como vil rata hacía el enemigo país de Creptonos. Donde la gente era tan innoble que no había rey, sino presidente. Y finalmente la historia preferida de Pena, de cómo Victoriano Justo su ancestro había envenenado el río del amor de Brascania, causando que durante una semana todos sus habitantes se mataran el uno al otro, así los hijos mataban a sus madres y los padres a sus hijos, la novia al novio y el esposo a la esposa, incluso el perro mataba a su amo. Luego de esta genialidad del General, la Guerra de las nueve lunas llegó a su fin en Rumpantel, con la victoria del Rey Maquías Velos quien rindió homenaje a los muertos de su país que llegaron a ser la mitad de sus pobladores, que habían dado la vida en la batalla pero que había logrado y conseguido la victoria y un futuro a todo habitante del, desde aquel momento, Imperio de Rumpantel.

Ya había pasado 100 años de la Victoria de la Guerra de las 9 lunas en Rumpentel, pero la guerra seguía en los países del Continente Oeste donde los cinco países de Prentislava, Rubrixlandia, Mística, Majestica y Yeristigua; seguían en guerra sin tregua, desde que el Príncipe de Mística había asesinado al Rey de Majestica en una visita diplomática a ese país y luego de escapar en su dragón real había declarado la guerra a todos sus vecinos, convirtiéndose en Rey. Pues para ser rey en Ulam-Dam, tenías que iniciar una guerra o pelearla.

En Rumpentel el hijo y nieto del Emperador Maquías Velos no llegaron a ser reyes y tuvieron que conformarse con el título de príncipes, pues luego de la Guerra habían quedado tan pocos hombres para pelear otra, por lo que en Rumpentel como en los países vecinos se tuvo que aceptar forzosamente un período de paz. En el continente Oeste, por el contrario, los Generales habían sido mucho menos efectivos y mucho más previsores en sus campañas, matando lo suficiente para que sea una guerra, pero no demasiado para que el próximo príncipe pueda tener una guerra que pelear.

Destino no sabía nada que no pasara dentro de los límites de su aldea, y de que no estuviera en los cuentos de su madre Pena. Pero esas historias, contadas con tanta exaltación por la madre, sembraron en el hijo un patriotismo y una lealtad a los príncipes, reyes y emperadores de su país y un deseo de pelear en una guerra para dar el título de rey o de emperador al Príncipe Idioto Corruptus y así ser él también un héroe.

Su sueño pareció convertirse en realidad cuando a la edad de 17 años, el Príncipe de Rumpentel luego de haber analizado y censado el estado de la población de su Imperio, vio que era tiempo de Iniciar la Guerra de las 4 Lunas de Oriente y así ser rey y de ser posible ganar y ser nombrado emperador como su Bisabuelo el rey Maquías.
Llegó el edicto real a cada aldea y ciudad del Imperio, llamando a todo hombre mayor de 15 años y menor de 70 para servir en el Heroico y Poderoso Real Ejército del Verde Imperio de la Luna de Rumpentel liderado por el General Murdererio Cruelios, bajo el divino patrocinio del príncipe Idioto Corruptus.

El día llegó, un escuadrón de reclutamiento llegó a la aldea de Destino y casi todos lo hombres fueron enlistados, a excepción de los niños y los muy ancianos. Pena tuvo que despedirse tanto de su esposo como de su hijo y lo hizo con lágrimas en los ojos, y con un dolor en su alma que respondía más a la incertidumbre que tenía de su futuro que del futuro de Prideolmo o Destino.
Padre e hijo marcharon juntos hacia Armory la capital del Imperio y esta marcha fue la justificación para que los dos estuvieran juntos mucho más de lo que nunca lo estuvieron durante su vida en la aldea, y a pesar de que su marcha fue callada los unía la sangre y el mismo porvenir.

Y llegaron a Armory la plateada capital de Rumpentel. Qué descubrimiento fue para Destino y su padre la estremecedora visión de la ciudad desde las colinas que la rodeaban; era como abrir un cofre y encontrar en su interior el más grandioso, brillante, y exquisito tesoro jamás encontrado. Ellos acostumbrados a la simpleza de su lugar de origen, las cabañas simples y humildes, los caminos de piedra y tierra, la pestilencia de los corrales y el eterno verdor de los bosques, vieron en esta ciudad de plata, mármol y piedra una revelación majestuosa que inundó sus mentes y corazones de un deleite sin igual, del que sólo se disfruta una vez y nada más.

Caminaron un poco más y llegaron a las grandes murallas de Armory y a sus espléndidas e indestructibles puertas de Diamante, que fueron construidas según una leyenda por el Dios Zartros que habita en el Sol Azul y que es el legitimador de todas las dinastías de Ulam-Dam, y que fueron puestas en Armory para otorgar la divina aprobación a los reyes y príncipes de Rumpentel.

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